Argentina y América Latina ante un histórico dilema: unidos o dominados

Autores: 
Leandro Morgenfeld

Resumo

Desde las mismas guerras de independencia latinoamericanas, se comenzaron a debatir diferentes alternativas de unidad o integración de los países del sur del continente. A lo largo de la historia, y producto tanto de las presiones de Estados Unidos y las potencias europeas por un lado, como del carácter de las clases dominantes de los países del continente por el otro, la fragmentación siempre se impuso a los proyectos latinoamericanistas. En las últimas dos décadas, los principales debates sobre la “integración” americana giraron en torno a la propuesta estadounidense del ALCA, quedando relegados otros proyectos, como el Mercosur, la Comunidad Sudamericana de Naciones o el ALBA. A principios del siglo XXI, tras el parcial cambio en la correlación de fuerzas en el continente latinoamericano, la estrategia estadounidense fue encontrando cada vez más obstáculos: de la crisis del la reunión de la OMC en Cancún (2003) al fracaso de la IV Cumbre de las Américas (Mar del Plata, 2005), momento en el que el ALCA quedó finalmente descartado. A partir de ese entonces, el Mercosur pareció revitalizarse, y hasta se creó una nueva organización más amplia, la UNASUR. Sin embargo, más allá de estos cambios, no se lograron superar los obstáculos históricos para una unidad latinoamericana que exprese el posicionamiento antiimperialista que reclaman diversas organizaciones populares.