Las evidencias, el relato y la deuda eterna que se va a renegociar

27 de Abril de 2020, por Alejandro Olmos Gaona


Jorge Agustin Ruiz de Santayana y Borrás, filósofo español, más conocido como George Santayana, por haber escrito obras en inglés y enseñado en Harvard, reflexionó largamente sobre la experiencia, el pasado, la historia en una obra clásica "La Vida de la Razón, las fases del progreso humano", y de allí es una frase conocida : "los que no pueden recordar el pasado, están condenados a repetirlo.

Hay en la Argentina, de todo: desmemoriados, olvidadizos del pasado reciente, o aquellos a los que les conviene hacerse los distraídos sobre lo que hicieron o dijeron en función política, y ahora cuestionan, discuten, pero "no se acuerdan".

Cuando reflexiono sobre estas cuestiones de la política, siempre me salta alguno a la yugular con el remanido argumento de que cultivo la "antipolítica", y como no puede refutar ni una coma de lo que escribo sobre lo que he investigado desde hace décadas , le resulta más fácil la chachara chicanera e insustancial.

Esto viene a cuento, por el grave problema que tiene el país con su deuda eterna, que ningún país desde la finalización de la dictadura militar pudo enfrentar con solvencia, y que a diciembre de 2019 llegaba a la cifra de 324.000 millones de dólares, a la que habría que sumar la deuda de un Banco Central devastado, que debido a su errónea política monetaria, ha llegado al extremo en estos últimos tres meses de duplicar la emisión en Leliq, llevándola a UN BILLÓN SEiSCIENTOS MIL MILLONES DE PESOS, con una tasa de interés del 40%

Se ha hablado de quitas posibles, de patear la deuda para adelante, de ver como se arregla con los acreedores, y esto a ocurrido desde 1984, pero a nadie nunca se le ocurrió investigarla, establecer la legalidad o no de las obligaciones, las responsabilidad de los funcionarios que la contrajeron, hipotecando la economía de varias generaciones de argentinos.

Hace no mucho tiempo el Fiscal Federal Federico Delgado, un ejemplar funcionario del Ministerio Público me decía, que esto de la juridicidad parece no interesarle a nadie, y además de escribirlo en varias publicaciones, hizo presentaciones en la Procuración del Tesoro, en la Procuración General de la Nación, sin resultado alguno. La titánica lucha de Delgado en la investigación de uno de los más grandes fraudes de la historia, pareciera que no ha conmovido al Poder Judicial.  Cabe concluir entonces, que la deuda es inmune al orden jurídico, y solo cabe pagarla o renegociarla, aún cuando haya una enorme cantidad de ilegalidades en todas sus contrataciones, desde 1976 en adelante.  

Todos los pedidos efectuados en el Congreso de la Nación para crear una comisión investigadora fracasaron. Cuando el Juez federal Martín Anzoátegui lo pidió en enero de 1984, y dos diputados justicialistas presentaron un proyecto para hacerlo, el Congreso con mayoría radical negó tal posibilidad. Cuando durante la de´cada del 90, varios legisladores radicales pidieron lo mismo, esta vez el justicialismo dominante se opuso. Y asi continuó esta zaga donde el Parlamento abjuró de su responsabilidades constitucionales para arreglar la deuda.

Mi experiencia personal al respecto también es ilustrativa y me parece importante contar lo ocurrido con mis propios proyectos para crear una Comisión Investigadora, para que especialmente mis amigos que defienden lo ocurrido durante otras gestiones gubernamentales se dejen de hablar tonterías sobre el trabajo que se hizo el Congreso y sobre la falta de calidad institucional con la que se manejaron.

Un Proyecto que redactara y se presentara en marzo del 2010, fue cajoneado por el kirchnerista presidente de la Comisión de Peticiones, diputado Vargas Aignasse. Lo pudo demorar hasta agosto, porque como no tenia mayoría en la Comisión el Frente para la Victoria, no tuvo alternativas que tratarlo y fue aprobado. Pasó a la Comisión de Presupuesto y Hacienda, presidida por otro kirchnerista de apellido Marconato, que también lo cajoneó hasta noviembre, hasta que finalmente se aprobó. A pesar de eso nunca fue al plenario y perdió estado parlamentario.

Volví a insistir y se presentó nuevamente en diciembre del 2012 y el nuevo presidente de Peticiones, diputado Carlos Kunkel, decidió directamente archivarlo. En septiembre de ese año se presentó un pedido para que se tratara de acuerdo al Reglamento de la Cámara ya que era obligatorio incluirlo en el temario. No lo hizo. Un año después volví a insistir y se presentó una nota firmada por varios diputados recordandole a Kunkel que estaba violando las disposiciones de la Cámara. Me citaron a exponer el proyecto, y la única y absurda objeción fue que esa auditoría significaba inmiscuirse en otro poder, el Poder Judicial. Era posible admitir tamaña imbecilidad? Si era posible porque todo lo que los oficialismos de turno no originan no se trata y se paraliza. Al pasar al Senado en el año 2014, volví a insistir , con el mismo resultado, hasta que la cuando el gobierno de la Dra. Kirchner presentó el Proyecto de Ley de pago soberano, la mayor parte de la oposición en el Senado, exigió se incluyera la creación de una Comisión Investigadora, lo que se hizo. Comisión presidida por el diputado Eric Calcagno, que excepto citar al presidente del Banco Central, n o investigó nada, hizo reuniones que fracasaron muchas veces por falta de quorum, y fue disuelta cuando Mauricio Macri asumió el gobierno, y mando un nuevo Proyecto al Congreso para pagar a los fondos buitres. En ese proyecto, se creó una Comisión de seguimiento de la deuda pública, no de investigación, que se reunió tres o cuatro veces en cuatro años, sin haber adoptado ninguna decisión relevante.

A lo anterior se suma, que todo el endeudamiento contraído en los últimos 4 años, fue autorizado por ambas Cámaras del Congreso, aunque ahora también se hacen los distraídos, sobre su responsabilidad en esas emisiones de deuda

La última actuación del Congreso respecto a la deuda, fue la última sesión de la Cámara de Diputados, donde fue a exponer el Ministro de Economía Martín Guzmán. El interés de los legisladores por lo que va a pasar con la deuda quedó demostrado en el hecho de que sobre 257 diputados, solo asistieron a escuchar y preguntar al Ministro solo 133. Estas son las realidades que no trascienden, todo lo demás es literatura