La deuda, el FMI y una reciente declaración

16 de Março de 2020, por Alejandro Olmos


Me acaba de llegar una declaración firmada por economistas, abogados, investigadores del CONICET, algunos de ellos con los que tengo amistad, donde hacen un análisis de todo el significado de la deuda externa, sus implicancias, la imposibilidad del pago de la misma, planteando una serie de medidas que en general comparto.

Pero la nota tiene falencias muy evidentes, que revelan una vez más cuanto se desconoce sobre la estructura legal de ciertas operaciones, además de soslayarse cuestiones de decisiva importancia.

En primer lugar, hay dos garrafales errores: 

El primero es la proposición de pedir la nulidad de lo actuado por el FMI, lo que a pesar de la buena fe de los firmantes de esa propuesta, y que sería buena poder hacerlo, existe una total imposibilidad para llevarla a cabo. PORQUÉ?

1.- El FMI tiene inmunidades absolutas de toda jurisdicción en todas las operaciones que realiza.

2.- Son inmunes sus gobernadores, directores, funcionarios en todo aquello que deciden y resuelven.

3.-Son inmunes sus archivos, papeles, y todo tipo de documentos.

4.- No puede ser denunciado en las Naciones Unidas, ya que sus privilegios e inmunidades son absolutas, y esto ha sido ratificado por la propia ONU, en sus disposiciones.

5.- En caso de una controversia, solo podría recurrirse a pedir una opinión consultiva a la Corte Internacional de Justicia. Y esa controversia podría solicitarla la Argentina, si hubiera existido una grave violación a su Carta Constitutiva, lo que no ha ocurrido.

En cuanto al segundo garrafal error, es sostener que la deuda es ilegal por no haber sido autorizada por el Congreso Nacional.

Me extraña que los firmantes, muy preocupados en las cuestiones económicas del endeudamiento (la mayoría son economistas), desconozcan la estructura legal de estas operaciones, y hagan una afirmación que es francamente un disparate. Toda la deuda contraída por el gobierno anterior, fue debidamente autorizada por ambas Cámaras del Congreso, donde Macri siempre estuvo en minoría. Así que desde un punto estrictamente legal la deuda no es susceptible de impugnación alguna.

Las emisiones de deuda se fundamentaron en la Ley 24.156 de Administración Financiera, en la Ley Complementaria permanente del presupuesto, mediante la cuales el Congreso delegó en el Poder Ejecutivo las facultades de emisión, y en las distintas leyes de presupuesto, donde Macri pidió autorización para la emisión de deuda, habiéndoselo autorizado en su totalidad.

Hace más de 15 años que vengo planteando la inconstitucionalidad de la delegación legislativa para contraer deuda, y preparé reiterados proyectos en el Congreso de la Nación desde 2010 al 2019, y jamás quisieron tratarlos. 

Como lo he sostenido reiteradamente, los legisladores, son también responsables que el préstamo con el FMI no pasara por el Congreso, porque no solo se negaron a modificar el art. 60 de la Ley 24.156, sino que en el 2014 ratificaron la norma..

En todos estos planteos y discusiones, hay que conocer a fondo las disposiciones legales para no caer en flagrantes equivocaciones como las señaladas. El discurso voluntarista es mal consejero, y es por eso que los buitres que ya andan sobrevolando, saben que pueden volver a dañarnos, como en anteriores oportunidades. Y al respecto también  es bueno recordar, que la Ley de Pago a los buitres, fue autorizada por ambas Cámaras en el 2016.

No hay que modificar solo la ley de entidades financieras, como señalan los firmantes de la nota, hay que modificar un conjunto de normas, que permitan que esto no ocurra más y que son: Ley de Inversiones Extranjeras, Carta Orgánica del Banco Central, Ley de Administración Financiera, Ley de Procedimiento Administrativo, Ley Complementaria Permanente del Presupuesto.

 

Finalmente debe recordarse que si bien, hubo un endeudamiento sin antecedentes por su volumen durante el gobierno de Macri, incluyendo el préstamo del FMI, más de la mitad de lo emitido, sirvió para pagar obligaciones dejadas por el gobierno del FPV

Lamento, que en un documento, con un diagnóstico acertado de lo que significa la deuda, se caiga en errores tan groseros, y se desconozcan disposiciones legales que han permitido que el sistema de la deuda haya funcionado perfectamente, desde el año 1976, hasta hoy, sin que ningún gobierno, haya intentado cambiarlo.